Hay un experimento que puedes hacer hoy mismo, sin salir de casa. Toma un tema — cualquier tema que esté en la conversación pública — y busca información sobre él en tres plataformas distintas. En una red social. En un buscador. En una aplicación de video. Fíjate en lo que aparece. Verás algo curioso. Cada[…]
Hay un deseo antiguo en el corazón del ser humano. Un deseo que la técnica contemporánea ha sabido nombrar y del que ha hecho su bandera: querer ser más de lo que somos. Ser más rápidos. Ser más fuertes. Ser más longevos. Ser más inteligentes. Ser más eficientes. Superar los límites que nos definen. Trascender[…]
Hay una idea que se ha vuelto tan común en el discurso público que apenas la escuchamos como lo que es — una toma de posición filosófica y teológica de enorme calado. La idea es esta: la fragilidad humana es un problema técnico. Y como todo problema técnico, tarde o temprano tendrá una solución técnica.[…]
Mientras nuestra atención está atrapada en la pantalla del teléfono, en el scroll de nuestra red social favorita, en el video que empezó siendo uno y ya son seis, en la notificación que apareció y no habíamos pedido — ocurre algo que no estamos viendo. Ocurre en silencio. Sin ceremonia. Sin aviso. Decisiones que antes[…]
En los posts anteriores hemos hablado de la inteligencia artificial como si supiéramos exactamente de qué estamos hablando. Y en cierto sentido, sí lo sabemos — la usamos cada día, la nombramos, la comentamos, la tememos, la celebramos. Pero conviene detenerse. Porque hay una diferencia importante entre nombrar algo y entenderlo. Y en este caso,[…]
En el post anterior nos quedamos con una imagen que sigue trabajando por dentro. La de un hombre que llora antes de actuar. La de una ciudad en ruinas que renace no por decreto sino por consenso. La de una reconstrucción que empieza por los vínculos y solo después toca las piedras. Nehemías. Un nombre[…]
La Magnifica Humanitas no empieza por la técnica. Tampoco por la ética, ni por un listado de riesgos, ni por una defensa cautelosa del progreso. León XIV toma otro camino, uno más antiguo y más honesto: empieza por dos imágenes. Y ahí ya hay una decisión que conviene subrayar. Empezar por imágenes bíblicas no es[…]
Una crisis pasa. Se aguanta, se resuelve, el sistema encuentra su cauce. Un cambio de época, no. Un cambio de época hay que aprenderlo a habitar — y eso es muy distinto. León XIV lo dice sin rodeos en la Magnifica Humanitas: estamos viviendo una «rápida fase de transición», un «cambio de época» en el[…]
El gran engaño de nuestra cultura occidental —y de cierta espiritualidad de vitrina— es que para ser cristiano hay que ser invulnerable. Nos han vendido un modelo de creyente que es una especie de superhéroe de la moral: impecable, competitivo, sin fisuras y siempre exitoso. Un individuo que, ante la crisis, saca pecho y repite[…]
En la reflexión anterior nos quedamos con una pregunta abierta: ¿cómo usamos algo que no podemos evitar, que tiene un valor real, pero que no es neutro y que puede habitarnos si no lo habitamos nosotros primero? El Papa León XIV no responde con una prohibición ni con una lista de reglas. Responde con algo[…]










